viernes, 10 de diciembre de 2010

Decisiones de un día tonto.

Veía como todo pasaba pero yo seguía estancada en un punto muerto en el que nisiquiera podía gritar. Osea, si podía, pero nadie me oía, era algo en vano. Todó empezó aquella mañana...
-Christina, levanta ya, llegarás tarde a clase... Otra vez.
+Mamá, sólo un ratito más...
-Christina...
+Vaaaale, ya voy.
Me levanté, me vestí, desayuné, me peiné y salí hacia el instituto, como todas las mañanas. Pero hoy era distinto, no me apetecía ir a clase. Asique, por primera vez, decidí hacer pellas, total, ¿qué íbamos a hacer hoy en clase?
Me dirigí a la RENFE, y de ahí a la taquilla. 2'20 euros me costó el billete a Sol. 25 minutos de trayecto y allí estaba, enfrente del km 0. No tenía pensado qué hacer, asique empecé a dar vueltas sin un rumbo fijo. De repente estaba enfrente de la Gran Vía, al lado estaban los cines con 'Tres metros sobre el cielo' en cartelera, qué bonita historia la suya... Bueno, me disponía a cruzar la calle cuando vi que un coche se acercaba a toda velocidad... No me dio tiempo a reaccionar y supongo que estoy muerta, por eso nadie me oye.
Ahora mismo se acerca una ambulancia hacia el paso de cebra, ahí estoy yo, tendida en el suelo, llena de sangre...
Hubiera preferido ir a clase.

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