sábado, 30 de octubre de 2010

Quiéreme, tanto como yo te quiero a ti.

Le habían roto el corazón muchas veces, ya no creía en el amor. Pero un día de Diciembre, le conoció. Volvió a creer en todo; en el amor, en la magia, hasta que podía volar. Ya no tenía esa sensación de que era un engaño, estaba totalmente segura de sus sentimientos hacia él, le quería más que a nada.
Cada tarde, salían juntos a pasear, cogidos de la mano:
-¿Por qué me quieres?
+Porque me haces feliz.
-¿Cómo sabes que no te romperé el corazón?
+Porque... darling, you are the only exception.

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